14 jun. 2008

Y EL VERBO SE HIZO CANTO : ENTRE LOS ESCOMBROS

Por: Carlos Mejía Godoy

Si, fui terremoteado. El sismo que destruyó Managua por segunda vez el año 1973, me sorprendió en mi casita, del Cine León cuadra y media al lago. Pude haber muerto achicharrado en el cuarto piso del Edificio Benard, donde quedaba la Radiodifusora Nacional. Pero, por insistencias de mi esposa Maritza Castillo, que tenía cinco meses de embarazo, bajamos por las escaleras después del primer temblor, premonitorio de la tragedia.

Antes de irnos a nuestra casa, pasamos por la Catedral, donde un grupo de estudiantes se habían tomado el templo, en protesta por los atropellos del somocismo. En el atrio, erizado de puños y pancartas rebeldes, canté “La Tumba del guerrillero”, “Muchacha del Frente Sandinista” y “Fulgencio el carretero”, que había compuesto días atrás. Cuando me acerqué a Maritza, ésta lloraba suplicando que nos fuéramos. Entre sollozos, musitó, señalando las torres del templo:-Un temblor más y morimos aquí aplastados…

Una hora más tarde, en la madrugada del 23 de Diciembre, mientras nos disponíamos a descansar, nuestra vivienda soportó el terremoto más criminal en la historia de mi país. Pero quedamos atrapados en aquel espacio de cinco por cinco y -gracias a la solidaridad de los humildes pobladores, que se movilizaron con hachas y machetes- fuimos rescatados y puestos a salvo. Afortunadamente, nuestro carrito también salió airoso de aquel percance y con lo poco que logramos sacar entre los escombros, nos fuimos a Honduras a trabajar.

Después de cinco meses de exilio forzado, entramos por El Espino e hicimos en Somoto una “escala técnica”, para que Maritza pudiera dar a luz a Carlos Alexis, que nació con el temperamento de un niño “terremoteado”.

Cuando llegamos a Managua, todo el mundo –con un optimismo a toda prueba- se dedicaba a levantarse de las cenizas. Y visitando las ruinas de lo que fue “La Novia del Xolotlán”, me topé con una estampa que jamás olvidaré: Un hombre de escasos cuarenta años, aferrado a las alambradas de la ciudad muerta, miraba tristemente hacia el punto donde estuvo la Iglesia de San Antonio. Un valsecito criollo, que un mes después grabaría en la voz de César Andrade, empezó a puntear en mi corazón.

ENTRE LOS ESCOMBROS
Letra y Música
Carlos Mejía Godoy

Entre los escombros
donde fue Managua
levanté una cruz
con mis manos sangrantes
una cruz humilde de tosca madera
para el ser más grande que tuve en la tierra

Entre las cenizas
de mi casa aquella
me envolvió su risa
su estampa pequeña
déjenme que llore
yo tengo el derecho
de volcar lo amargo
de volcar lo amargo
que llevo en el pecho

(Coro) Madre madre mía
escucha mi anhelo
aunque se derrumbe en pedazos el cielo
yo tendré presente
toditos los días
tu plegaria santa
que el dolor mitiga
Hoy que me prohíben
llegar a tu tumba
al dolor del aire
fundiré mi voz
y entre los escombros
de la ciudad muerta
prenderé las rosas
de mi eterno amor

1 comentario:

A. Jaime dijo...

Buenos días.
Naci en 1981 no vivi el terremoto. Pero mi madre me cantaba esta canción. Segun ella fue prohibida en esa epoca porque entristecia a muchos nicaraguenses. Nunca he podido escucharla con musica. Seria excelente idea que la grabara y la publicara para que el mundo la conozca. Linda canción. La busque en toda la web y no hay una simple estrofa cantada.
Saludos y Muchas Gracias