23 jun. 2008

Luis Enrique Mejia : DESAUTORIZACION Y PROHIBICION

Por este medio, amparado en la Ley de Derechos de Autor y Derechos Conexos de Nicaragua No. 312, en Artículo 13 que dice: “Están protegidas por esta Ley todas las creaciones originales y derivadas, literarias, artísticas o científicas, independientemente de su género, mérito o forma actual o futura”. En el Artículo No. 18º y 19: “Podrá oponerse a toda deformación, mutilación u otra modificación de la obra cuando pueda causar o cause perjuicio a su honor, legítimo interés o reputación. Derecho de retiro o arrepentimiento, que le permite retirar la obra de circulación”. Y en el Artículo 22: “Corresponde al autor el derecho exclusivo de autorizar o prohibir la explotación de su obra en cualquier forma), hago del conocimiento público que prohíbo y desautorizo al Partido FSLN, al Gobierno del presidente Daniel Ortega y a los medios de comunicación Radio YA y Canal 4 de TV, específicamente, a utilizar cualquier canción de mi autoría. Obra musical que está registrada y protegida en las Sociedades de Derechos de Autor ACAM (Asociación de Compositores y Autores Musicales de Costa Rica) con el Número CAE 027.69.08.00. Además soy miembro fundador de NICAUTOR (Sociedad de autores y compositores nicaragüenses) que por convenio de reciprocidad con ACAM, representa los intereses de esta organización. De no respetarse este Derecho Moral, estaré en capacidad de establecer las acciones legales correspondientes.

“Yo soy de un pueblo sencillo como la palabra Juan
como el amor que yo entrego, como el amor que me dan…”

Nuestro padre, carpintero y ebanista de oficio, nos enseñó a saber utilizar todo tipo de madera que llegara hasta sus manos para transformarla en algo bello y útil. Y como músico de vocación, nos heredó la honradez de cantar, enseñándonos a leer nítidamente en el rostro del pueblo la palabra dignidad y justicia. Por eso, nuestras canciones se han inspirado en la alegría, la rebeldía y la ternura de nuestro pueblo, en su lucha heroica contra la dictadura, en la defensa de la Revolución y nuestra soberanía, en la lucha por la paz, la democracia, la justicia social y la libertad de expresión. En los valores más profundos y auténticos de nuestra historia, nuestra identidad cultural y nuestra geografía patria y en los lazos de hermandad y solidaridad con los países de Centroamérica y América Latina.

“Le decían bandolero por mi mirar el sol de frente
quería tanto a mi pueblo, no qería ser presidente…”

Mis humildes canciones al General Sandino, a los campesinos explotados y sin tierra, a los héroes de la Revolución, a la Costa Caribe, su diversidad y Autonomía. Al orgullo de haber nacido en este pueblo sencillo, fueron escritas por mi conciencia y por la sensibilidad de ciudadano nicaragüense y por la formación en los principios morales y éticos que recibimos en nuestro hogar. Escribo canciones desde joven, como una necesidad, muchas veces urgente, de expresar mis sentimientos como ser humano, artista, compositor y cantautor. Dios y la vida me dieron este privilegio de cantar por los que no tienen voz. Mi voz, a veces cansada, pero siempre firme, nunca ha abandonado este oficio y herramienta cargados de futuro… Estas modestas canciones, compuestas en las cuatro últimas décadas, algunas compartidas, como las de las que se incluyen en Guitarra Armada y el Canto Epico al FSLN, con mi hermano Carlos, con quien me solidarizo totalmente por su iniciativa y decisión de prohibir y desautorizar al Gobierno actual, al FSLN y a los medios de comunicación Radio YA y Canal 4 de TV, son propiedad nuestra y de nuestros herederos. Nadie puede arrebatarnos este derecho.

“Somos hijos del maíz
Constructores de surcos y de sueños…”

El Frente Sandinista de Liberación Nacional de hoy no es el mismo de ayer. Al que le cantamos con todo orgullo y con la pasión y el compromiso de nuestra militancia que recibimos cuando ya habíamos compuesto muchas de las canciones que nuestro pueblo pudo conocer, disfrutar y cantar hasta los años ochenta. Hoy se intenta confundir a la opinión pública diciéndole que le queremos quitar al pueblo el derecho de escuchar nuestras canciones, nada más lejano a la verdad, y solo con el objetivo de amedrentarnos, provocarnos y manipular, una vez más, afirmando que hemos “labrado con madera ajena” nuestro canto, con el empeño casi enfermizo de confiscar nuestra obra musical.

“Mi venganza personal será decirte
“buenos días, sin mendigos en las calles…”

Somos disidentes del FSLN desde 1991 y siempre nos cuidamos y evitamos caer en la trampa de responder con el mismo lenguaje a los insultos y ofensas personales del fanatismo y la descalificación de algunos militantes del FSLN actual, por la defensa que hemos hecho de nuestros Derechos Morales y Patrimoniales de Autor, derecho que tienen todos los autores y compositores de Nicaragua y del mundo. Esta lucha que emprendimos hace muchos años en nuestro país y que ha costado tanto, ha logrado que, por fin, en Nicaragua tengamos una Ley (312) y una Sociedad de Autores que es responsable de defender a sus miembros y asociados y hacer cumplir dicha Ley mucho más allá de cualquier posición política e ideológica.


“Este país semilla y canción para el futuro
Aquí precisamente donde vence lo hermoso a lo absurdo…”

En programas radiales y televisivos oficiales del FSLN, en cartas publicadas en los últimos años, y en discursos recientes de algunos de sus dirigentes, se ha querido interpretar esta Ley a su gusto y antojo como sucede frecuentemente con los derechos de otros sectores de nuestro pueblo. Ahora se afirma, con un lenguaje oportunista y prepotente, que nuestras canciones pertenecen a toda una colectividad, que es el pueblo el autor de estas canciones y nos ofenden en lo más profundo de nuestra conciencia y nuestra dignidad porque están utilizando la sagrada sangre de los caídos en la larga lucha por la libertad de nuestro pueblo y sus familiares, con fines políticos y con el autoritarismo y la perversidad que retrata de cuerpo entero al gobierno de Daniel Ortega y su nuevo Partido familiar con el que no queremos absolutamente nada.

Solo pedimos justicia. Será posible en Nicaragua?

Luis Enrique Mejía Godoy
Cédula No. 321-250245000F
Managua, Nicaragua, 23 de Junio, 2008