20 jun. 2008

Luis Enrique se une a protesta de Carlos (END)

Tomás dolido y Murillo responde con carta de 2005

Leyla Jarquín
END - 22:33 - 19/06/2008

Luis Enrique Mejía Godoy se sumó ayer a la protesta de su hermano, Carlos, de prohibir el uso de sus canciones en actos públicos del gobierno que preside Daniel Ortega, mientras los ecos de dicha situación llegaron hasta Perú, desde donde el comandante Tomás Borge expresó sentirse dolido por esta “prohibición”.

El cantautor nicaragüense informó que esa decisión fue en solidaridad con su hermano y en protesta ante el Gobierno por cerrar los espacios a los partidos políticos, y a la forma como conduce al país, según una publicación de la página web mexicana dedicada a la farándula internacional. El repertorio de Luis Enrique es muy amplio y cuenta con canciones muy similares a las de su hermano, algunas de ellas de autoría compartida.

Por su parte, en una postal enviada a este diario, Borge manifestó su “dolor” luego de ver la carta que Carlos Mejía Godoy dirigió a la primera dama Rosario Murillo, coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía del Gobierno.

“Quiero expresar mi firme y formal protesta por el uso y abuso que el partido de Gobierno está llevando a cabo, con mi canción titulada La Consigna”, expresó la semana anterior Carlos Mejía Godoy.

En esa misma misiva, el intérprete y autor de la popular Misa Campesina manifestó que “la única obra musical de mi autoría que yo cedí al Frente Sandinista, cuando yo pertenecí a sus filas, es el llamado Himno de la Unidad Sandinista”.

Por tanto, Mejía Godoy expresa: “… en el contexto dramático que vive nuestro pueblo, amenazado nuevamente con otra dictadura familiar, réplica sórdida de la tiranía de los Somoza, no puedo permitir que las canciones, inspiradas precisamente en el sacrificio e inmolación de miles de hermanos nicaragüenses, sirvan de fondo musical para continuar la tragicomedia más vergonzosa de los últimos años”.

Murillo responde con carta de 2005
A la vez, la Secretaría de Comunicación del gobierno hizo circular una carta donde Murillo se refiere a Carlos Mejía como “un símbolo, más allá de sí mismo. Siempre habrá, para mí, un Carlos, a la izquierda, en el lado izquierdo del pecho, de la memoria, y de la vida, y otro Carlos, el de ahora, el que ha perdido la voz”.

Sin embargo, la misiva está fechada con el 10 de marzo de 2005, fecha que coincide con la época en que el cantautor nicaragüense se unió formalmente a las filas del Movimiento Renovador Sandinista para ser su candidato a vicepresidente, luego de la muerte de Herty Lewites.

“En la vida hay cosas que no nos pertenecen personalmente. Que no tienen dueño. Que no son de propiedad, ni particular ni privada. Los muertos, por ejemplo. La esperanza colectiva, la creación colectiva, el dolor colectivo. Los triunfos colectivos”, dice la carta.

“El canto, nuestro canto, seguirá siendo de los hijos e hijas, madres y hermanos, de los miles de nicaragüenses que escribieron, con su tinta sangre, cada sílaba”, se lee.

Además, dice, “el canto de Carlos, a pesar de él mismo, seguirá siendo del Frente. Del Frente Sandinista que hizo la Revolución, y que desde esa lucha mítica, los inspiró y dictó. Del Frente Sandinista, que seguirá, además, revolucionando la historia”.

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