20 jun. 2008

La "Misa campesina nicagüense", una iniciativa popular transformada en producto industrial



Mañana se presenta en Madrid la versión "pop"
JOSE MANUEL COSTA 25/03/1979


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Mañana, en el teatro Monumental, tendrá lugar la presentación pública de la versión pop de la Misa campesina nicaragüense. El acto, como el mismo disco, plantea de forma nítida la polémica del papel de la industria cultural, no sólo como distribuidora del hecho estético, sino también como generadora principal del mismo.


Cuando Carlos Mejía Godoy vino a triunfar en España con canciones como Los perjúmenes, traía debajo del brazo una obra que se había realizado en la comunidad cristiana de Solentiname, donde el sacerdote y poeta, Ernesto Cardenal, había aplicado en la práctica las directrices de la teología de la liberación, emanadas de la conferencia episcopal de Medellín. Esa obra era la Misa campesina nicaragüense, trabajo realizado; tanto por el mismo Carlos Mejía como por el Taller de Cultura Popular de Solentiname. La misa reflejaba en su sencillez y espontaneidad (tanto en textos como en la realización musical) la nueva y revolucionaria visión que de su religión habían adoptado algunos católicos.

La misa fue editada en su versión primitiva por CBS, que más tarde utilizó el Credo para que fuera grabado por uno de sus artistas comerciales. Así, Elsa Baeza se encontró con uno de los grandes éxitos del pasado año.

Un desarrollo posterior de la idea llevó a la realización de esta misa en un nuevo formato, para lo cual CBS utilizó cantantes conocidos, como Sergio y Estíbaliz, Elsa Baeza, Miguel Bosé, Ana Belén, Laredo o El Guadalupano. La empresa no regateó medios y la producción se realizó en Londres, Italia y España. El resultado final, nada tercermundista, refleja una curiosa esquizofrenia entre lo que nació como expresión directa de una comunidad campesina y lo que ahora se lanza a nivel internacional como producto de lujo de elevado interés comercial.

El interés máximo del disco, radica sobre todo en la trascendencia pública que CBS ha otorgado a su lanzamiento. La contradicción planteada cuando los centros de difusión estética adoptan forma de empresa privada, se refleja en hechos como éste.

Tomás Muñoz, presidente de CBS española y máximo responsable de la misa lo explicaba con estas palabras: «Pienso que la industria del disco pertenece a los medios de comunicación. En esa medida el disco refleja la evolución social, en esto., caso la teología de la liberación, como en su momento reflejó la problemática de la juventud a través de Bob Dylan. No tratamos de subvertir valores o apoyar actitudes subversivas que puedan ser capitalizadas por un grupo ideológico o político. Es claro que una empresa trata de recuperar sus inversiones y de conseguir dividendos, pero en el caso de la misa nuestro interés es además no tanto político como estético y humano.»

Hay que destacar, sin embargo, que a esta presentación han sido invitadas «personalidades del ámbito cultural, político y religioso» y que en muchas de esas invitaciones se hace una clara referencia a la teología de la liberación, así como a su actualidad (viaje del Papa a Puebla).

CBS puede ser acusada de roja, si se traen las cosas por los pelos, y de oportunista deformador de un mensaje sincero, si se aplica al hecho un análisis de intenciones. Lo cierto es que el campesinado nicaragüense quedó en las puertas de un estudio de grabación. Allí puede esperar.