23 jul. 2008

El “Cristo de Palacagüina” de Carlos Mejía Godoy

END - 21:22 - 22/07/2008

Francis Bustos Ortez, Msc
“Esto también te pertenece”.


Estimado Carlos, la mañana del pasado 13 de julio de 2008, leí el reportaje publicado en EL NUEVO ODIARIO, que narra parte de tu invaluable obra artística. Me cautivó el nacimiento de tu “Cristo de Palacagüina”. Como sobrina de Miguel Ángel, te expreso mi más franco agradecimiento por el tributo que le rindes cada vez que haces palpitar tu acordeón, y por todos esos destellos, que duermen y despiertan con vos, para escribir tu poesía social hecha cantar.

Carlos, tu Cristo nace un 4 de noviembre de 1907 en la hacienda El Recreo, jurisdicción de Mozonte, municipio de Nueva Segovia; hijo mayor del matrimonio de José Salvador Ortez Marín y Clotilde Guillén. Los Ortez fueron tradicionalmente Conservadores, desde el tatarabuelo Julián Ortez hasta su padre. Dn. Julián está citado en la historia, en la época de los Timbucos y Calandracas, nominado candidato a la dirección de Estado en aquellos tiempos. Es posible que haya militado en las filas de Dn. Fruto Chamorro. Sus descendientes fueron legitimistas, en épocas anteriores a Sandino.

Tu “Cristo de Palacagüina” físicamente era de estatura pequeña, tez blanca, cabello rubio, ojos azules. Sus antepasados descendían de europeos del sur de Francia, frontera con España, de un pequeño poblado llamado Ortez. Tan finas eran sus facciones que de pequeño fue elegido como ángel en los altares y procesiones religiosas de aquel tiempo. Ya un poco mayor, en su hacienda El Recreo, Miguel Ángel se hizo experto tirador de venados, y por su carisma líder nato en la región.

Cursa estudios primarios en el Colegio Don Bosco, de Granada; en 1925 su padre lo envía a León para iniciar sus estudios de secundaria en el Instituto de Occidente, los cuales interrumpió en 1926 al estallar la guerra civil en mayo de ese mismo año. En los disturbios de la guerra civil no tomó parte, ayudó a su familia en la labores de la hacienda. Transcurrió el período de la guerra civil, y aún en los primeros meses de ocupación norteamericana, en 1927, continuó trabajando junto a su padre.

A finales de 1927 un grupo de disidentes conservadores conducidos por Anastasio Hernández -- tildado de asesino --, al terminar la guerra civil asesinaron a liberales, sobre todo en Mozonte, y en otras localidades. Es entonces cuando liberales de Ocotal depositaron en manos de Miguel Ángel pertrechos militares, a fin de capturar a Anastasio. Para esta época se desconocía su paradero. Los rumores eran que andaba un grupo armado bajo el mando de un general llamado Gregorio Ferrera. Poco tiempo después se supo que el citado Ferrera era el propio Miguel Ángel Ortez.

En las memorias escritas por el sandinista Santos López, habla de que el General Sandino tuvo conocimiento del General Ferrera, y lo invita a unirse a sus filas. En lo sucesivo fue figura destacada, casi siempre permanecía en la zona de Cuje, jurisdicción de Totogalpa, desde donde incursionaba con periodicidad y victoria. Pero en la madrugada del 14 de mayo de 1931, la columna del Gral. Ortez se infiltró en la ciudad de Palacagüina, rodeando el cuartel de la Guardia Nacional. Los soldados estaban a punto de aniquilar la guarnición de guardias y marines, cuando el raso GN, José López, logró distinguir en la penumbra a un atacante que se acercaba al cuartel. El soldado GN disparó un proyectil, acertando en el abdomen de Miguel Ángel. Sus tropas lo auxiliaron y lo llevaron a casa de la Sra. Juana Martínez.

Carlos… tu “Cristo de Palacagüina”, agonizante dio sus últimas órdenes:
“Déjenme aquí y llámenme a los oficiales”. Cuando estos llegaron, les dijo: “No temo ser capturado…sé que voy a morir, quiero nombrar como jefe de mi columna al Gral. Juan Pablo Umanzor, a quien deberán obedecer”. Seguidamente falleció… a los 24 años de edad. Eran las 04:15 de la madrugada, cuando sus soldados salieron de Palacagüina con el cadáver para sepultarlo al pie del cerro El Sua, aproximadamente, a 6 kilómetros de Palacagüina.

En carta fechada del 22 de mayo de 1931 y dirigida a su lugarteniente, el Gral. Augusto César Sandino escribe…

Mis queridos hermanos:

Terriblemente impresionados nos hemos sentido, al tener la fatal noticia de haber sucumbido en el combate de Palacagüina, nuestro queridísimo hermano y glorioso Gral. Miguel Ángel Ortez y Guillén. Nuestros corazones se sienten embargados de pesar, y en medio del pesar se nos vienen oleajes de cólera mayor contra el enemigo…

Patria y Libertad.

(f.) A.C. Sandino.


Carlos, te acompaño en tu lucha, a fin de que ningún partido político -- sin tu autorización --, haga uso de lo que por ley te pertenece; adelante compañero…hasta la victoria siempre.


licbortzf@yahoo.com