15 jul 2008

POSTALITA AL PROCURADOR QUE PROCURA ENREDAR LAS COSAS

“El arte es una antigua “manifestación de la actividad humana mediante la cual se expresa una visión personal y desinteresada que interpreta lo real o imaginado con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros”
(Definición de la Real Academia Española de la Lengua.)

Leyendo en la página web de La Primerísima, un artículo de la Agencia Notimex en Managua del 10 de julio del presente año, me doy cuenta que nuestro país no es solo el más surrealista del tercer mundo, sino que, además, los personajes públicos contribuyen grandemente a que, en el extranjero nos tomen como un país producto de la ficción.

Dice el artículo en mención que el “Procurador cree que música de Mejía es patrimonio nacional…” Menos mal que solo cree. Y sigue diciendo el articulista que el Sr. Procurador expresa que “la ley de Derechos de Autor, consigna derechos de los artistas y establece excepciones cuando se convierten en patrimonio nacional, que sería el caso de la música del cantautor nicaragüense”.

Primera pregunta: Desde cuándo las canciones de Carlos Mejía Godoy han sido declaradas Patrimonio Nacional? Por qué esa iniciativa se da, precisamente, cuando se produce la actual coyuntura del reclamo de nuestros Derechos de Autor? Por qué no se ha declarado nunca Patrimonio Nacional la obra de José de la Cruz Mena, Vega Matus, Luis Delgadillo, Camilo Zapata, Justo Santos, Erwin Krüger, solo para mencionar algunos de los grandes compositores de nuestro país? Se trata de un reconocimiento y protección de la obra o se trata de una manipulación para declararlas de “dominio público” y así confiscar nuestras canciones y sacarle provecho como lo ha venido haciendo el pirateo gubernamental?

Solo por aclaración, explico que el reclamo y la demanda no es solo contra el Partido en el Gobierno, o el Gobierno del partido, si no, también contra Radio Ya y Canal 4TV. empresas y propiedades privadas del partido FSLN que no han acatado la prohibición y desautorización de Los Mejía Godoy de utilizar su obra musical.
En otro párrafo del artículo, el Sr. Procurador de la República, el Dr. Hernán Estrada, con pleno desconocimiento de lo que habla, afirma que “las canciones son parte del folklore nicaragüense, parte del acervo cultural, de la historia, y como tal, el folklore está protegido por la Ley de Derechos de Autor y pertenecen al pueblo nicaragüense…! Es decir, al Pueblo Presidente.
Para su conocimiento, Dr. Estrada, la palabra Folklore fue creada por el arqueólogo Williams John Thoms, quien la propuso a la revista inglesa Athenaeum en 1846. Su reconocimiento oficial sólo se logró a partir de 1878, cuando es fundada en Londres la Folklore Society. Desde entonces es aceptada universalmente por los estudiosos de la nueva ciencia que tiene por objeto de estudio la cultura tradicional del pueblo... Sin embargo, antes de la creación de esta palabra, ya existía el folklore como obra anónima del pueblo en permanente cambio y transformación.
Con todo respeto señor Procurador, usted sabe bien que su posición está “por lo aguacates” y esta expresión popular si es folklórica. La Ley Nicaragüense de Derechos de Autor que no es muy distinta de la Ley Mexicana, Chilena, Española, Venezolana o Costarricense, que dice entre otras cosas, “ El autor es el único, primigenio y perpetuo titular de los derechos morales sobre las obras de su creación. Y el derecho moral se considera unido al autor y es inalienable, imprescriptible, irrenunciable e inembargable…” Queda claro?
Por si queda alguna duda, solo a manera de ejemplo, me pregunto, acaso la obra musical de Agustín Lara, José Alfredo Jiménez, Rubén Fuentes, Juan Gabriel, etc. etc. ha sido declarada patrimonio nacional o folklore de México, con todo lo que representa para la identidad de este pueblo hermano? O los derechos autorales no los tienen los herederos de estos creadores?
Estimado Sr. Procurador, debería, como profesional del gobierno, procurar no enredar más las cosas como están. No crea que en este paisito se sigue creyendo que el tuerto sigue siendo el rey.
Por último, sería sano, para contribuir a un mejor entendimiento del tema, recordar que “para llegar la humanidad al desarrollo en que actualmente se encuentra en la transmisión de la cultura y el conocimiento, se inició un proceso de transformación a partir de la producción de los más elementales medios de expresión” entre los cuales se encuentra la composición de textos con música, es decir, de canciones.
Espero que tampoco confunda canción folklórica con canto regional ni canto criollo con canto chapiollo, ni canción testimonial con canto tradicional, mucho menos canción revolucionaria con canto colectivo… o confiscable.
No quería dejar de recordar lo que del Dr. Bayardo Izabá, Director del CENIDIH, expresó hace unos días que “La usurpación de las melodías del cantautor Carlos Mejía Godoy viene a confirmar que el derecho más violentado en nuestro país es el de la seguridad jurídica”, ante la rebeldía gubernamental a cumplir con la Ley de Derechos de Autor.
Cada vez estoy más convencido de que nos urge organizar un DEBATE amplio en el que participen artistas, creadores, productores, intelectuales y los que estén interesados, a favor o en contra, de estos derechos. Yo estoy dispuesto a participar para exponer mis puntos de vista. O por lo menos, “procuraré…”
Luis Enrique Mejía Godoy, Managua, Nicaragua,
Año del Noveno Aniversario de la creación de la Ley de Derechos de autor y Derechos conexos”, publicada el 31 de agosto de 1999.

Video de Telesur del programa "Vamos a conocernos"

Video de "La Consigna" utilizado por el FSLN

Silvio Linarte leal a Carlos Mejía

Le dice no al gobierno de Ortega
Matilde Córdoba
END - 22:56 - 14/07/2008

El cantautor Carlos Mejía Godoy denunció una ofensiva del gobierno para dividir al gremio artístico. Según Mejía, la última acción del Ejecutivo, contra quien presentó una demanda, fue ofrecer trabajo al músico leonés Silvio Linarte, con quien tiene 37 años de compartir amistad y escenario.

“Ellos nos quieren hacer pelear, pero no, no me pelearé con ningún artista por su ideología”, dijo Mejía a EL NUEVO DIARIO en una entrevista telefónica. El cantautor demandó al gobierno por el uso de “La Consigna” en los actos oficiales sin su consentimiento. La demanda fue calificada por Mejía como “moral”, pues, asegura, no busca una retribución monetaria, sino que dejen de utilizar su música.

Linarte negó que los emisarios del gobierno le propusieran trabajo a cambio de darle la espalda a Mejía, trabajo que él negó por considerar que esto puede ser como una traición a Mejía.

Según Mejía, la ofensiva del gobierno para poner en su contra a los músicos inició cuando un locutor de la oficialista Radio Ya aseguró que le había robado los derechos de autor a Otto de la Rocha.

“El gobierno permite que lancen todas esas mentiras desde esa cloaca que se llama Radio Ya, pero yo no me pelearé con Otto porque él pertenezca al Frente Sandinista”, dijo Mejía, quien las elecciones nacionales pasadas fue el compañero de fórmula de Edmundo Jarquín, candidato presidencial por el Movimiento Renovador Sandinista, MRS.

“Después intentaron que la familia de Alejandro Dávila Bolaños me acusara de plagio por las ‘Mujeres del Cua’, y se dieron con la piedra en los dientes porque somos los únicos que hemos traído a las campesinas al Teatro Nacional, además, hicimos una recaudación para ellas porque nosotros no solamente andamos poniendo medallitas”, narró.

“Alacranes en la camisa”

Mejía califica las actuaciones del gobierno como “alacranes en la camisa”. El compositor de “Quincho Barrilete” asegura que con “todo orgullo sólo se ha dedicado a sumar, nadie puede decir que Carlos Mejía excluyó”.

“Si de algo estoy orgulloso, y lo pregono, es que desde que empecé a trabajar en la radio me he dedicado a exaltar con justicia los valores de los artistas fallecidos y de los vivos, pero ahora el gobierno viene de la manera más cobarde a echarme alacranes en la camisa”.

Felicitó a la Camerata
Desde que Mejía dirigió públicamente una carta a Rosario Murillo prohibiéndole el uso de “La Consigna”, los medios de comunicación oficiales la utilizan más en los spot propagandísticos. Incluso, la Camerata Bach le hizo nuevos arreglos.

“Felicité a Raúl Martínez por el arreglo, qué lindo. Quieren echarme a la Camerata, pero Carlos Mejía no los va a cuestionar nunca”, dijo.

14 jul 2008

Red de escritores apoya a los Mejía

END - 21:28 - 11/07/2008

Hemos recibido el siguiente pronunciamiento:

Nosotros/as, escritores/as nicaragüenses, integrantes de la Red Nicaragüense de Escritoras y Escritores (Renies), en nuestro carácter personal y ciudadano, nos pronunciamos ante el caso de los hermanos, cantautores nacionales, Carlos y Luis Enrique Mejía Godoy, en su demanda al actual gobierno, por estar utilizando la composición titulada “La Consigna”, propiedad intelectual de Carlos Mejía Godoy, sin su debida autorización; a la vez respaldamos la advertencia de Luis Enrique Mejía, en el sentido de que no se haga uso de sus canciones, como ha sido la costumbre por parte del partido de gobierno, sin su expresa autorización.

Queremos dejar por sentado que la Red Nicaragüenses de Escritoras y Escritores es independiente del Estado, partidos políticos, agencias de cooperación internacional y de expresiones religiosas, sociales o económicas de cualquier índole, que la presente posición la tomamos desde nuestro carácter gremial, cuyo principal objetivo es el de promover el desarrollo de la literatura y de sus creadores/as.

Que la propiedad intelectual es un tema muy sentido y prioritario en nuestro quehacer.

Que el Presidente de la República está llamado a ser la persona que cumpliendo con nuestra Constitución y las leyes emanadas de la misma, haga posible el Estado de Derecho y por ende nuestra convivencia pacífica.

Que observamos con preocupación la indiferencia y el caso omiso que el gobierno está haciendo a la demanda planteada, por lo que hacemos un llamado, tanto al Presidente como a su esposa, Rosario Murillo, en su calidad de escritora, para que se ajusten a lo que mandan nuestras leyes y no se empeñen en sentar un mal precedente.

A la vez que ratificamos nuestro total respaldo a la demanda de los cantautores Mejía Godoy, hacemos un llamado a los distintos gremios de artistas para que se pronuncien, sobre todo a músicos y cantautores. Es imperativo que se respete la propiedad intelectual.

Dado en la ciudad de Managua a los once días del mes de julio del 2008.


Firmas:
1. Ernesto Cardenal, 2. Claribel Alegría, 3. Sergio Ramírez, 4. Carlos Tunnermann Bernheim, 5. Alejandro Serrano Caldera, 6. Gioconda Belli, 7. Michele Najlis, 8. Vidaluz Meneses, 9. Daisy Zamora, 10. Henry A. Petrie, 11. Isolda Hurtado, 12. Juan Carlos Vílchez, 13. José Luis Pereira, 14. Mauricio Rayo A., 15. Blanca Castellón, 16. Daniel Pulido Ortiz, 17. Alejandra Sequeira, 18. Jorge Eduardo Argüello, 19. Marisela Quintana, 20. Miguel Aragón López, 21. Rolando Antonio Dávila Sánchez, 22. Carlos Calero, 23. Mecker Geraldine Möller, 24. Chepeleón Argüello Urtecho, 25. Carola Brantome, 26. Juan Centeno, 27. Missael Duarte Somoza, 28. Marcos A. Cruz Cruz, 29. Suad Marcos, 30. Luis Armando Iglesias Gutiérrez, 31. Denmarth Maltez Cisneros, 32. Luis Alberto Ruiz Castellón, 33. Grupo Horizonte de Palabras, 34. Andira Watson, 35. Osler Francisco Velásquez Cerda, 36. María Elsa Vogl Montealegre, 37. Indiana Cardenal, 38. Helen Dixon, 39. Wilfredo Espinoza Lazo, 40. Daniel Ulloa, 41. Yolanda Blanco, 42. María Amanda Rivas, 43. María Lourdes Pallais, 44. María Esperanza Morales, 45. Mónica Zalaquett, 46. Mercedes Gordillo, 47. Alejandro Aróstegui, 48. Héctor E. Mairena, 49. Adolfo Torres Alfaro, 50. Raúl Valdivia, 51. Miguel A. Cruz S.

Así se compuso la banda sonora

Carlos Mejía Godoy revela detalles
Edgard Barberena
END - 19:35 - 12/07/2008

La historia también puede repetir los mismos discos: Anastasio Somoza Debayle usurpó “María de los Guardias” para su campaña electoral de 1974, y luego, por las protestas de Carlos Mejía Godoy, le quiso comprar los derechos. 34 años después, algo de la misma musiquita se baila de nuevo en el escenario nacional, lo cual patentiza esa mala relación que ha existido en todos los tiempos entre el Poder y el Arte.

A 29 años del derrocamiento del somocismo, EL NUEVO DIARIO auscultó los inicios de la colosal obra del cantautor Carlos Mejía Godoy, considerado el artífice de “la banda sonora” que echó a rodar la revolución truncada en las elecciones de 1990.

Para llegar a esa “radiografía”, Carlos necesariamente tenía que recordar los referentes, “porque no se puede hablar de la canción revolucionaria sin pasar por la canción social”.

Recuerda a aquel chavalo de 18 años, que estudiaba en el Calasanz, que se asomaba a la calle a ver las primeras manifestaciones, quizá por curiosidad, o cuando Fernando Gordillo llegó a ese colegio con un grupo de muchachos del Pedagógico y del Goyena “a pedirnos a los estudiantes de secundaria que participáramos en las movilizaciones de esa época”.


Los fundadores del canto testimonial
Mejía hizo esta referencia, porque la canción política nicaragüense, llamada canción revolucionaria o testimonial no se dio de golpe, sino como parte de un proceso “por lo que inevitablemente escuchábamos las parodias que hacía Cabrerita en el Ejército Defensor de la Soberanía Nacional y Tranquilino Jarquín.

Estos personajes, aunque no fueron compositores tradicionales, tuvieron el ingenio de tomar algunas canciones conocidas --como “La casita” y otras-- para ponerles textos alusivos a la guerra contra la intervención americana”.

“Cuando vamos creciendo, vemos en la canción nicaragüense algunos pequeños signos de canción social”. Recordó temas como “El vaquero”, una vieja canción de Salvador Cardenal con letra de Pablo Antonio Cuadra. También recuerda “El cosigüineño”, de Jorge Isaac Carballo; “El peón” de Otto de la Rocha.

Otros temas que recordó fueron “El arriero” y “El ganado colorado”, de Camilo Zapata, así como canciones de Erving Krügger, que “son pequeños puntitos que se van sumando y van llevándolo a uno hacia un conocimiento, y luego hacia una toma de conciencia”.

Las canciones que dieron el primer toquecito social las hizo su hermano Luis Enrique, en Costa Rica, registradas en el disco “Hilachas de sol”. “No son canciones que proponen una revolución o que plantean un cambio de sistema, pero ya ponen el dedo en la llaga”.


Cómo nace La Consigna
La Consigna nació en 1973, cuando Carlos regresó de Honduras donde estuvo “terremoteado”. No pertenecía al FSLN, organización a la que se integró al siguiente año, reclutado por el doctor Antonio Jarquín. Antes de escribir el tema, la muerte de Leonel Rugama le impactó.

A finales del 73, cuando vivía en la comarca Nejapa, tomó el acordeón con la idea de hacer una canción que todo mundo cantara y que fuera un tema para acarrear simpatía hacia el FSLN. A eso de las 11 de la mañana llega a su casa el Indio Pan de Rosa con su guitarra, y en la tarde aparece Guayo González.

Terminó la canción. Era una marcha, y no tenía lo que se llama el “seis por ocho” del son nicaragüense. Cuando Guayo acompaña la entonación, de pronto mete ese ritmo y el autor le dice albozorado: “¡Chocho, te luciste!”, y al día siguiente la estaban estrenando por primera vez en el Auditorio “Fernando Gordillo” (Auditorio 12) en la UNAN-Managua.


La alforja de su inicial rebeldía
La primera vez que Carlos puso su dedo en la llaga, fue con una estrofa de un tema que lo da a conocer: “Alforja campesina”, a la que le agregó el término “proletaria”, el cual era mal visto en la época. El canto ya califica un elemento del campesinado que es la alforja, con una identificación del campesino sufrido y explotado.

Y cuando pasa el tiempo y escribe “María de los guardias,” sin “imaginarme el éxito que esa canción iba a tener, pongo un elemento que me parece válido para ser presencia en ese espíritu antisomocista: “No ajustaba los 15 años, cuando me mataron al primer marido/ fue durante un tiroteyo contra un hombre arrecho llamado Sandino”.

“Pude haber puesto fue durante un tiroteyo en la guerra de Sandino, pero el ‘hombre arrecho’ en ese contexto, golpea, y es cuando se da un fenómeno curioso”.

A Somoza no le agradó esa frase, pero le gustó la canción que la asume, “igualito a la misma situación que hay ahorita, y hasta ahora que viene la campaña electoral de las elecciones municipales, se acordaron de La Consigna que estaba olvidada”.

Tacho se apropia de la canción y la convierte en himno de su campaña electoral en 1974, sólo que como todo dictador, también se las da de compositor, y le cambia “la parte filosófica” de la tonada para ordenar cantarla así: “…fue durante un tiroteyo contra un bandolero llamado Sandino”.


La pretendida compra
de Somoza
Sobre la compra de conciencia que Somoza quiso hacerle a Carlos Mejía fue testigo el periodista y ahora piloto José Antonio Bonilla Aguilar, quien lo llamó a su casa para regalarle una de las tantas fotos que le hizo para lo que fue la portada de su primer disco, “Cantos a flor de pueblo”.

Coincidió en su visita a la casa de Bonilla, el doctor Salvador Lacayo Selva, jefe de Relaciones Públicos del Distrito Nacional (alcaldía de Managua) quien lleva en la bolsa de su camisa un cheque por 15 mil dólares, y “me dice que me lo manda Somoza”.

“Aquí te manda el general Somoza los derechos de autor por la canción”, pero el cantautor le dijo que no podía aceptar eso y le pidió que le dijera al dictador “que mi conciencia no tiene precio, que se lo guarde para sus cigarros, y es más, si no retira mi canción de su campaña electoral yo tengo el derecho de demandarlo por las leyes internacionales”.

Esa demanda no la hizo Carlos porque era un riesgo bien grande, además, que en ese tiempo no era conocido internacionalmente. “Mis canciones no estaban en una sociedad de autores que, como ahora, me protegen, ¿y qué me iban a proteger las leyes de Nicaragua en ese entonces?, pero ahora --con el caso de “La Consigna”-- es otro cantar”.

La repuesta de Somoza, que parece haber dejado dando vueltas el disco de la historia, como lo apuntábamos al inicio, es para reflexionar y preocuparse: “Él no nos puede negar (el uso de la canción) porque yo soy nicaragüense, eso es patrimonio popular”.

Carlos acota: “Es igualito a lo que están diciendo ahora --y donde ya se sumó el Procurador General de Justicia-- y lo siguió haciendo el dictador”. Por eso, el compositor nos dice: “Te cuento esta anécdota, porque mi lucha ya viene desde entonces”.


Otras tentaciones
Carlos dice que pudo haberse enriquecido en aquellos años, por lo que recordó otra anécdota de don Luis Carrión Montoya, quien le puso un cheque de 10 mil dólares en la mano y le dijo: ¡Carlos, tú sólo vas a permitir que diga (con la misma canción) “Yo soy la María, yo soy una fiera, y por eso ahorro en la Financiera!”

Esto provocó que Carlos le dijera a don Luis: “No, si yo empiezo a vender mi música de esta manera, me voy a prostituir y ya no voy a pensar en los valores, sino en cuánto me van a pagar, le agradezco mucho. Ahí está Armando Castillo de la publicidad, dispuesto a dar ese testimonio de que eso ocurrió”.


Primer toque social en la canción
En la otra cara de “María de los Guardias”, Carlos puso el tema “Panchito Escombros”, su primera canción social, “donde señaló una situación específica, como fue la usurpación que hizo Somoza con la ayuda internacional que llegó después del terremoto de 1972, con la frase: “y como siempre la sardina, se la come el tiburón, y el que tiene más galillo siempre traga más pinol…”

Para esa época, Carlos no era miembro del FSLN ni pertenecía a ningún partido político. “Simplemente era y soy un cantor que le canta a su pueblo, pero años antes había participado en el festival centroamericano y de Panamá en Costa Rica con una canción titulada “Yo no puedo callar”, que habla de la posición del cantor como testigo de su tiempo”.

Participó en el grupo Gradas con Rosario Murillo, David Macfield, Alfonso Jiménez y otros artistas, “somos apresados y amenazados”, pero Carlos Mejía continúa produciendo temas como “Chinto Jiñocuago”, “Lencho Escaliche”, los que son las canciones sociales de la época, y las satíricas como “Tata-bucho” y “Clodomiro el Ñajo”, entre otras.

Paralelamente, canta en los barrios y en la universidad temas más comprometidos, dentro de los cuales está “La Consigna”, “Las mujeres del Cua”, “Rompe al arado rompe”, “Fulgencio el Carretero”, “Señor juez de mesta”, “Muchacha del Frente Sandinista”, que se la dedicó a Doris Tijerino, cuando estaba presa en 1969.


El Cristo de Palacagüina
La canción “Cristo de Palacagüina” nació en los años 70 cuando Carlos vivía por el cine León, en Monseñor Lezcano. A él le llegó una revista en la que venía un artículo escrito por el antisomocista doctor José Simón Delgado, quien decía: “Miguel Ángel Ortez, el capitán rebrujo, donde cuenta que ese general, con 17 años, se presenta ante Sandino, y éste le pregunta: ¿Cómo te llamas? Le da el nombre. Sandino le dice: “Sos de los chicos bien de Ocotal. Parecés gringo (porque era ojos azules y rubio) y con esa estampita no vas a ninguna parte, aquí te vas a hacer hombre”.

“No se preocupe, mi general, aquí vengo sin apellido, mi único apellido se llama Nicaragua y póngame a prueba”, le replicó Ortez a Sandino, y se convirtió en el general más joven en el ejército del General de Hombres Libres, a la edad de 21 años. El médico menciona un soneto de Manolo Cuadra dedicado a Ortez y dice: “… y tuvo en su batalla, y cuentan que ya muerto al pronunciar su nombre, se llenaban de pánico los yaquis”, hablando de su pueblo Palacagüina.

Carlos dice que Miguel Ángel Ortez es el Cristo de Palacagüina. “Ortez nace en Ocotal, muere en Palacagüina y resucita, por “lo que yo (en la canción) convierto a Palacagüina como en un Belén, donde nace al morir Miguel Ángel Ortez. Aunque no menciona el nombre del héroe en la canción, es un homenaje a Ortez”.